Archivos para noviembre, 2012

Vuelta de página…

Publicado: 29 noviembre 2012 en Te quise en miércoles

(… y notar que el libro está en blanco)

Atravesando esos días en los que la distancia entre “ayer” y “hoy” se mide en años, transito por momentos por demás raros. Explico: retomo el blog tras seis meses de muchas alegrías y dar corte, en el mejor de los términos, a una historia bella, de esas que valen cada minuto vivido y compartido. A estas alturas, la reflexión sobre mi mismo suena a misión para el equipo de Ethan Hunt. Y claro, el guionista de turno se empeña en que todo el mundo me diga: “¿Cómo estás?”, pregunta que, hoy por hoy, me resulta tan compleja como un final de “Estructuras algebraicas comparadas” o como ponerme a contestar sobre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás…

En una clara referencia a mi entrada anterior, me encuentro en plena caída tras ese corte y las cartas ya están jugadas: pese a mi mejor esfuerzo, aquí no hay chance de volar. Se que en algún momento mi cuerpo va a tocar el suelo y puedo anticipar que va a ser terrible…

Aún así, es grato decir que ella lo vale. El golpe, la caída, el riesgo de haber amado de la única forma que vale la pena amar a alguien: desenfrenadamente y con locura. Ella desafió todo lo que yo creía que era amar, todo concepto, todo límite. Nunca pensé que podría aprender tanto sobre mi mismo.

Caeré… Y llegarán canciones a mis oídos que llamen a que me levante. Se acercaran amigos para tratar de ponerme de pie. Aparecerán mil cosas que nutran el alma, volverá el fenix a renacer de las cenizas en mi pecho. El destino me mostrará nuevas cartas y encontraré sentido a un centenar de cosas que meses atrás puse en movimiento sin saber bien por qué. Levantaré cabeza y escribiré nuevas páginas a ese libro que hoy parece tan en blanco, si. Por instinto y por saber que vale el intento de seguir adelante, más con el recuerdo de haber sido feliz, muy feliz…

Y pese a todo eso, pese a que hoy mismo todo mecanismo defensivo en mi mente trate de imponerme las brumas del olvido, se que no me voy a permitir olvidarla. Aunque duela.