Archivos para mayo, 2011

Esta vez traigo más una confesión que una reflexión: por algún misterio de la vida, confieso no conocer los días del mes de mayo. Alguna vez, mucho tiempo atrás, algún sinsentido menor me hizo borrar uno de sus días del calendario y sin darme cuenta, habría borrado en aquel momento todo un mes.

Desde entonces, solo recuerdo y conozco las noches de mayo. Noches eternas, de estudiar o trabajar hasta el alba y días que pasan desdibujados entre el insomnio y la irrealidad de un sueño que nunca se recupera…

Mayo es un mes de parcas, entropías y finales. Un mes que ha visto mil estrategias del fenix, pero en el que nunca me he enamorado. Es el mes oscuro, el otoño profundo, el viernes 13 constante, el tiempo en el que “puede fallar“…

Sin embargo, como una paradoja que se cierra sobre si misma, él también tiene un final. Un instante en el que simplemente abrís los ojos a la luz del sol y despertás. O mejor aún, te diste cuenta que has vuelto a soñar.

Y con eso en mente, sabiendo que de alguna forma todo va a estar bien, que mejor que dar un poco de pelea. Tratar de robarle un día a esta eterna noche y salvar de alguna forma todo eso que la tormenta se quiere llevar…

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