Archivos para abril, 2011

Buenos presagios

Publicado: 11 abril 2011 en De la vida y todo lo demás

Y a veces, con las preguntas adecuadas desde la persona adecuada, el más común de los sentidos se despierta y todo nos resulta más claro. Un nuevo proyecto cobra forma y, a la vez, así es como surge la más pequeña, la más obvia de las listas:

– Jugarse en cosas por las que podamos dar el todo por el todo.
– Buscar esa gente que sabe sacar lo mejor de uno.
– Permitirse soñar… (y un poco más también)
– Saborear cada momento.
– Prohibirse los nunca.
– No enroscarse.
Disfrutar.

Si tenés una chance en cien de ser feliz, ¿por qué vas a apostarle a las otras 99?

(... y si, Juancho después te paso plata por los derechos de postear cosas de Liniers... y de paso, otro tanto a Liniers...)

Huellas

Publicado: 3 abril 2011 en De la vida y todo lo demás

Parado frente a una situación familiar, pero viéndola con nueva luz, me resulta muy loco notar como acepté mi posición frente al mundo, como las cosas cambiaron por el camino y de alguna forma se renueva en mi esa capacidad que tenemos para sorprendernos… aún cuando ya no sea por lo mismo.

Algún reencuentro y alguna charla (no necesariamente con la misma persona), me hicieron reflexionar sobre el concepto mismo de tener. Sobre la necesidad imperiosa de analizar lo que se tiene y lo que no, tanto a nivel de cosas materiales, ideas… o personas. Y sobre como algunas personas no pueden vivir sin la convicción de que algo es suyo.

Es que, desde chicos, nos enseñan el concepto de la propiedad, no solo hacia las cosas, que son nuestras o de otro, sino también hacia la gente. Aquella es “mi” madre, este es “mi” hermano, “mi” familia. Y así, gracias a esas falacias, la gente se embarca en la búsqueda por aferrarse a algo para que la marea de la vida no lo vuele… incluso cuando no navegue a muchos metros de la orilla.

Jamás papel, convención social o promesa alguna otorgará a una persona propiedad sobre otra. En las relaciones entre personas, la vida no otorga certezas. Apenas si permite aquellas verdades que se sienten, las que se perciben, las que hablan de como y en que nivel dos seres logran conectarse. Y de tanto en tanto ocurren esos pequeños milagros, cuando la sorpresa nos agarra por tener sensaciones compartidas a la distancia, casualidades inexplicables, senderos recorridos y momentos fijados en la memoria.

¿Cuanto más reconfortante resulta saber que uno es valioso para otra persona?

Saber que, aunque sea apenas por un pequeño instante, fuiste importante en su vida. Que dejaste allí tu marca.

¿Se puede comparar siquiera? Solo se que para mi vale mucho, pero mucho más que el simple hecho de tener a alguien al lado…