De nuevas búsquedas…

Es extraña la sensación de viajar…

Es como si por el lapso de 22 días nos hubiéramos metido en una burbuja de tiempo donde vivimos 22 semanas o 22 meses. Momentos tan intensos que a veces confundíamos eventos vividos en un mismo día, convencidos de que habían pasado hace dos o tres. Y al volver, toparse con la realidad: para el resto solo había pasado eso… apenas 22 días.

Comencé este viaje sin mucha expectativa personal. Sin embargo, por cada estrella fugaz o luna llena de enero que me agarró desprevenido, sin deseos propios (… y, en consecuencia, pidiendo en favor de otros…), se me fueron cumpliendo cosas que no sabía que quería. Cosas que quedaron fuera de la mirada de aquel lobo que en pos de seguir adelante había acortado su memoria. Como fuera, inmerso en aquella mágica burbuja de tiempo, me encontraba disfrutando como nunca, hasta que llegaban esos momentos de lluvia donde algún genial compañero de viaje terminaba por hacerme esas preguntas que marcaban esa “cita conmigo, que no me animo a afrontar“.

¿Y ahora qué, 2011? Una vez más, ¿qué es lo que quiero?

Mi mente vagaba por tres grandes sueños que supe imaginar antes de irme. No los quiero aburrir, como me aburrí a mi mismo, pero era tirar una moneda de tres caras al aire que se debatía entre: “Exito”, “Paz” o “Libertad”, con la concesión de que esta vez, ninguna de las tres opciones me cerraba. Y sin embargo, esa respuesta que tanto me esquivo entre montañas y geniales paisajes, terminó por surgir sola, al volver.

Me di cuenta de que lo que más rescaté del 2010 es haberle robado esos… “5 minutos de magia” (por honrar al tema que ya tiene música). Entonces, para el 2011, trataremos de robar todo un año de magia. Consagremos a la etapa que comienza en mi cumpleaños (y que termina quizás, con el fin de los tiempos), como una gran búsqueda de la magia cotidiana. Una búsqueda de esos lugares donde el tiempo se detiene, esas piedras con las que se puede atrapar a la luna en la palma de una mano, esas raras monedas que nos dan la ventaja de antemano.

Busquemos, entonces, hacerle trampa al día a día y salir victoriosos….

…y aunque más no sea jugando, busquemos a aquella gente capaz de creer que a la palabra “imposible”, le sobran dos letras

De fantasía o realidad

Adventure!

(… léase tarareando la tonada de Indiana Jones. Sí, sí, sería más o menos un: “”Ta-ta-ra-ta, ta-ta-raaa…”)

Con un final de año a todo lujo, cast renovado y geniales adiciones de ùltimo momento… pasándola tan bien, que casi hay ganas de quedarse: así, da comienzo la aventura. Improvisando sobre la marcha y preparado para todo. Apagando mi mente de los grandes planes para el año y de los medios digitales (útiles en mil sentidos, pero a su vez que no reemplazan ese importante, único y maravilloso momento cara a cara con esa gente tan naturalmente querida). Llevándome en el recuerdo tantas sonrisas, de tanta gente genial que me acompañó hasta el útlimo momento del 2010. Los viejos grandes amigos a los que orgullosamente puedo llamar por ese nombre y las maravillosas nuevas amistades que ya mismo demuestran que para sentirse a gusto solo hace falta estar en sintonía. Así emprendo viaje…

Solo que esta vez, sale una variante. Esta vez hago “mancha guionista” a mi compañero de lujo y le dejo el asiento del protagonista para retirarme al papel secundario. Creo, con una mano en el corazón, que lo necesita. Al menos, más que yo. Será entonces mi misión que pase las vacaciones de su vida, una colección de grandes momentos y anécdotas para compartir frente a nuestro regreso. Espero incluso que se nos sume otra aventurera de fabula a la que tanto bien le haría. ¿Y yo? ¿Qué puedo decirles? Si entre tantas sonrisas ajenas, no pude más que recuperar la mía…

(…y que mejor que tener mil buenos motivos para volver, ¿no?…)